Ir al contenido principal

LA EX DE MI EX

A fines del 2004 terminé con mi enamorado, quién pasó a ser mi ex y quedamos como empezamos, o sea amigos. A pesar de eso uno siempre desea saber de como está, y sobre todo con quien estará saliendo.
Pienso que la gran mayoría de las mujeres guardan una cierta pizca de cariño por aquella persona con quien estuvo. Como también al inicio de un rompimiento no es fácil dejar de pensar en esa persona y sólo queda esperar que el tiempo vaya haciendo su cometido en el olvido.
En  el 2005, me convertí en su consejera, él mi ex, me contaba todo lo que pasaba y quién le gustaba. A mi parecer lo veía bien que el me contara sus cosas ya que no teníamos secretos y guardamos mutua estima. 
Al poco tiempo me habló de su nueva enamorada por nombre Natalia. Quería conocerla pero ella no tenía ninguna página social ni nada de esas cosas. Muy contento veía a mi ex al hablar siempre de ella, eso me causaba cierto recelo como curiosidad. A finales de año él me pregunta: ¿Quieres conocerla?, e inmediatamente agrandé los ojos y le respondo: Si, por qué no. Al fin la conocería. Al recibir la foto por el correo, le doy click, bajo el cursor con suspicacia. Ahí estaban los dos. Me llevé una desepcionante sorpresa, no era lo que yo esperaba. Me eché a reír. -Como casi todas las mujeres que se hacen absurdas comparaciones sinónimo de baja auto estima- Regreso a la conversación y le respondo con diplomacia, "es muy linda".
Quizás la fotografía no era para ella, tal vez sea la toma, o sencillamente el look no le favorecia. Lo que sea a mi punto de vista fue un sin comentarios. Además, sólo me bastaba verla por foto para hacer notar mi inconformidad, mi declarante molestia, sencillamente no me caía, pero más que eso presentía que ella no era la indicada para él.
En el 2006, él me hablaba ya muy poco de Natalia. Me comentó de una chica quien la declararía su mejor amiga, quien lleva por nombre Dania, siempre me hablaba de ella, demasiado diría yo, mi curiosidad se activo por saber quien es ella, sintiendo algo de recelo y un ligero fastidio. 
Para esto empecé a sospechar y algo no andaba bien. Recuerdo mucho que en su nick del msn decía: "Mi corazón se fue en mayo y regresará a mi en Septiembre" y es que era que Natalia viajó a Estados Unidos por una temporada.
Al día siguiente él me dice, en vista que despidió ayer a Natalia en el aeropuerto, hoy saldría con Dania, su mejor amiga. Quedaron en ir en la noche al teatro.
Mi curiosidad de saber hasta donde llegaba toda esta historia fue muy al fondo de lo que me imaginaba. Claro que no yo no tenia nada que ver en esta historia, pero quería saber hasta donde llegaría él.
Él empezó a conectarse muy pocas veces, yo por mi parte seguía resolviendo este crucigrama con lo poco que le podía sacar de información o esperar que él me contara.
Al momento que se conecta veo un nick que me extrañó, y mas o menos decía: "poema en mi corazón", le pregunté por ese nick y me responde, que Dania es poetiza y lo copio. Me entre cejé y fui anotando cada pista. Porque tenia la intuición que él, mi ex, le sacaba la vuelta a Natalia por estar con Dania y esperó que Natalia viaje para poder hacer de las suyas, porque salía con ambas a la vez. Dania al principio no lo sabía, pero después lo supo y sin embargo se arriesgó a mantener y conservar una relación de a tres.
Esa fueron mis acertadas conclusiones. Me asusté y pronostiqué que la bomba estallaría al regreso de Natalia.
Quería advertirle a él sobre todas estas cosas pero no podía, seria una imprudencia mía, pensaría que me estoy metiendo en su vida, es más, él no tenía ni idea de que yo sabia la verdad, nada más que la verdad de este triángulo amoroso. Me contuve y permanecí con este secreto hasta hace unos años, donde él me confesó todo y declaré que ya lo sabia.
A fines de año, exactamente en Diciembre la bomba estalló. Natalia se enteró de todo, conoció a Dania y le deseó el mal, ya que por ella todo se había acabado. Él y Natalia, terminaron, Dania y él, lo dejaron hasta ahí nomas. Fue un mal año.
En el 2007, como dije, siempre quise saber quien era ella, un día de esos reviso el perfil de mi ex y veo que aceptó a una tal Dania. Era ella. Entro a su perfil, y me digo, pero ¿qué es esto?, ¿ella es?, ¿tan ciego está?, muchas palabras salieron de mi mente y boca, sonó comparativo, pero sinceramente no sé que le habría visto a ambas.
Aunque francamente Dania a simple vista fotográfica, tenía algo que cautivaba y era su sonrisa. Muy en el fondo me agradaba pero ella no era para él.
A comienzos de año empezó a salir con Dania. Él se enamoró completamente de ella, le fue inevitable. Por cosas de la vida, ella decide emprender un viaje en que le llevaría un año de ausencia. Él fue en su búsqueda para proponerle matrimonio, fue en vano. Por dignidad de mujer, Dania, rechazó su propuesta y le advirtió que ya no vuelva a buscarla.
Al regresar del viaje a él no le quedo mas que otra, que regresar con Natalia. Y así fue. Ella le da una oportunidad, una de las tantas para volver a ser la misma pareja de antes, pero ya nada era lo mismo. 
Los numerosos arranques de Natalia, originaban rompimientos de corto plazo, siempre le sacaba en cara que la engañó con Dania y que eso jamás se le olvidaría.
En el 2008, la relación entre Natalia y él, estaba llegando a su termino definitivamente y todo se tornaría complicado. Es en ese año donde comienza toda esta historia. Es ahí donde tengo que ver yo.
Él, mi ex. Se hartó de la relación, buscando excusas o encontrando a la primera quien se le cruce en el camino. Y así fue. Tuvo unos fugaces romances con una tal Rocío y Marilyn. Nada serio.
Lo hacia para que Natalia hablara con mas ganas de que en verdad él le sigue engañando, ya que ella siempre le sacaba en cara de que estuvo con otra.
Ese año regresó Dania. Él la fue a buscar. Empezaron a salir. La besaba en vista y paciencia de quien esté. A esas alturas le importaba un bledo. Buscaba deshacerse de Natalia, y que se enterara que se anda besuqueando con fulana y mengana.
Ya no fue amor de su parte. Ya no quería nada con nadie, ni con Dania. Sólo buscaba deshacerse pero al mismo tiempo engañarse a si mismo de que todo estaba bien.
Me enteré de estas circunstancias, queriendo contactarme con Dania para advertirle todo lo que sabía, que él sólo estaba jugando, que no quería nada serio y enserio con ella. Estuve a punto de escribirle, pero hice una pausa. Pensé rápido, si le digo lo que sé, bien me cree o bien que ando despechada. Entonces no le escribí, por prudencia y porque en realidad no era mi tema, pero también me identificaba como mujer. Me callé.
A fines de año él terminó con Natalia, todo se fue a la porra, ella regresó a Estados Unidos. Dania se alejó y conoció a alguien mas.
En el 2009, entre Dania y yo seguía cierta curiosidad, la curiosidad de quien eres tu. Ella me escribió y yo le seguí, porque en el fondo quería saber de ella. Creo que ambas sentimos curiosidad de conocernos de saber muchas cosas, quizás referidas a él o a nosotras.
Nuestras conversaciones eran preguntas y respuestas con algo de recelo de por medio. Se dio la oportunidad para contarle que sabía que él sólo estaba jugando. Sorpresivamente ella me reclama por qué no le había avisado y respondí que no era propicio ya que podía haber dudado de mi. No me dijo nada. Es ahí donde me cuenta que también le pareció raro cuando él con preocupación le dice que no le crea nada (a mí). 
Que si le decía algo referente a esto, era mentira. Cuando eso era más que cierto. Como también él le había hablado muy bien de mí, pues me pareció gracioso porque él también me hablaba muy bien de ella. Debido a ese cruce de comentarios, ambas sentimos curiosidad en conocernos y saber quien eramos.
Ese año nos las pasábamos conversando de muchas cosas que sucedieron entre él y ella, como también le comenté ciertas cosas entre él y yo. Nos echamos a reír. Coincidíamos en muchas cosas. 
En resumidas cuentas es ahí donde empezó nuestra amistad. Dejamos de hablar de él, para hablar cosas del momento. Nos pedíamos consejos. Quedamos en encontrarnos pero nunca se dio la oportunidad.
En el 2010, le invité a conocer mi ciudad. Dania, ya con cinco meses de embarazo viene acompañada de su novio, un francés descendiente de árabes, de buen porte, romántico empedernido,  y algunos años mayor que ella.
Al momento que la vi y la conocí en persona, me cautivó. Es una chica maravillosa, detallista, romántica enamorada y poeta al mismo tiempo. Que bien se complementaba con su novio. Ambos hacían una pareja perfecta.
Dania, siendo la ex de mi ex, terminó siendo mi amiga. Una muy buena chica.
Ahora sólo me queda como noble enseñanza que las cosas de un pasado les pertenecen a ellos y no a uno. Como las cosas del presente les pertenece a ellos y no a los quienes quedaron en el pasado.
Por ciertos motivos y circunstancias uno desea saber de la vida del otro y de los otros. Bien te puedes hacer daño como no. Por mi parte no deseo saber de ningún pasado ni de la vida actual de alguien. No deseo ser mucho menos amiga de quien ahora terminó siendo ex. Ya que debido a esto se convertiría en una historia del nunca acabar, como del nunca acabar con ideas en la cabeza, mejor evitar. Cerrar tu libro y no inmiscuirte en donde no te pertenece.
Historia como esta, la única amiga que tengo y tendré sólo la ex mi ex, nadie más que Dania.

Comentarios

  1. Jill, ten por seguro que tus escritos son muy entretenidos me mantienen hasta el último!! y tu redacción muy buena mija =) es riquisimo leerles historias que también te pasan y pasan diariamente y la emoción... en qué terminará todo? cosas del destino =)

    ResponderEliminar
  2. Amiga linda!, así es! la vida es un libro lleno de sorpresas del nunca acabar, sólo se acaba hasta el último día de nuestra muerte, donde pasamos a otro plano. Mientras estemos vivos disfrutemos de la vida. :) Gracias por leerme. Habrá que acordar una salida pendiente :). Beso.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

DONDE QUIERAS QUE ESTES

Querido Erick: Desde que tengo uso de razón, estás en mis recuerdos más vivos. Siempre fuiste un niño travieso, juguetón, creativo. Te inventabas tus propios juegos, jugabas a ser cura con tu biblia en mano, o bailabas sobre la cama con la energía y carisma de quien se sabe único. A veces te veía de lejos, calladamente, como si algo dentro de mí supiera que tú eras diferente, especial, sensible... más de lo que el mundo supo entender. Fuiste respondón, sí, pero también solidario: ayudabas a tu mamá Elva a calificar los exámenes, compartías tu risa, tus canciones, tus novelas mexicanas y tu amor por la música hindú. Tu alegría era particular, inimitable. Te veía crecer, cambiar, intentar encontrar un lugar en un mundo que muchas veces no tuvo la delicadeza para acogerte como merecías. Trabajaste, estudiaste, pero algo en el fondo parecía no llenarte del todo. Y aunque no lo supe entonces, hoy entiendo que dentro de ti había heridas que nadie alcanzó a ver, que quizás tú mismo no sabí...

LO QUE PASÓ

Aquella vez que me invitaste a almorzar, pocos días antes de mi cumpleaños, me pareció extraño, la invitación, y consigo el atrevimiento de tomar una foto nuestra y la publicaste en tus estados de WhatsApp. Recuerdo haber pensado: qué raro . ¿Qué intención tiene este  hombre que hace público algo que nunca ha definido en privado? Pasaron algunas semanas y un mensaje de voz llegó a mí desde un pariente cercano. Me contó una conversación que había tenido contigo, donde hablabas de planes conmigo, de un futuro posible. Aquello me resultó aún más desconcertante. Un hombre que quiere a una mujer no habla de ella como rumor; la mira de frente y se hace cargo. Eso, lejos de acercarme, me puso en alerta. Decidí observar. Tiempo después me escribiste por WhatsApp diciendo que teníamos planes, que viajaríamos, que conoceríamos algunos lugares juntos. Y nuevamente mi fino sentido, me decía: ¿Por qué tanta atención hacia mi? no voy a negar que la idea me ilusionó. Pensé —ingenuamente— que ...

LOS HOMBRES DE HOY: SU FALTA DE ENTREGA Y COMPROMISO

Hay una realidad que muchas mujeres comenzamos a ver con más claridad, especialmente después de la pandemia: algo ha cambiado profundamente en la manera en que muchos hombres se relacionan. Lo he vivido en carne propia, y hoy quiero reflexionar sobre ello. Antes de ser madre, antes del caos mundial que nos desubicó a todos, mis experiencias eran distintas. Salía con hombres que eran caballerosos, atentos, presentes. Me invitaban a salir, a comer, a conversar. Jamás me dijeron vamos 50/50. Nunca me pidieron fotos sugestivas, ni hubo exigencias sexuales. Había un respeto tácito. Había, al menos, un intento de cortejo.  Pero ahora, luego de cerrar definitivamente una relación intensa y dolorosa, decidí abrirme al mundo digital, no para encontrar el amor a ciegas, sino para entender e investigar, por mi misma: ¿qué está pasando con los vínculos?  ¿Qué se esconde detrás de tanto filtro y ego inflado?, ¿Qué se esconde detrás de una máscara? Y lo descubrí. Conocí a varios hombres...