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EL DIARIO DE FÉ


Me llamo Fé, tengo veintiuno años de edad. Estudiante universitaria. Estado civil sotera, soltera y soltera. Sexo femenino (las mujeres al poder).
Soy una chica sincera, amigable, buena onda, incrédula, sarcástica y vengativa (el que me busca me encuentra).
Hace poco terminé con mi ex. Terminamos  porque la relación estaba de mal en peor. Era insoportable, sinceramente me agotaba la existencia. Y antes de él estuve con un tipo quien yo pensaba que era tonto. Y por lo tonto que parecía ser, denotaba alguien tranquilo. La tonta fui yo por pensar así de él. Me di cuenta que le andaba echando el ojo a una amiga mía. ¡Imbecil!, creyó que nunca me iba a dar cuenta.
Es la realidad. Hasta el más tonto con cara de mosca muerta es el más vil de los viles. Creo en mis ideales mas no en la palabra de un hombre (todos son cortados por la misma tijera). ¡Creanlo!.
Después de estos desaires, en realidad no quiero saber de ningún hombre. No quiero tener ningún tipo de relación formal ni informal. Para mi todos buscan placer, son unos perfectos hombrezuelos mujeriegos.
Decidí que a mis veintiuno años de edad, me quedaré sola de por vida. Si eso para mi es estar bien consigo misma pues me siento bien estando así. Sola y feliz de mi vida, de mi propia libertad de ser como soy. Mujer.
Mi gran apoyo y motivación son mis amigas, mis infaltables amigas de mi vida. Prefiero salir con ellas. Salir en grupo, divertirnos un rato o mejor dicho toda la noche hasta donde termine la fiesta. 
En una reunión nunca faltan aquellos rufianes que quieren pasarse de listos contigo, el echo que te vistas sexy ya te catalogan "puta", cuando en realidad no es así. Me parece una sandez. Cada hombre y cada estupidez que piensa y dice. Insisto así son todos. Con algunas excepciones, claro está.
Es por ello que he decidido vengarme de cada animalito llamado hombre. Vengarme por cada mujer que ha sido engañada y violentada psicológica y físicamente. 
Si pues, me considero feminista y a mucha honra. Siempre me pregunto, ¿Por qué siempre las mujeres tienen que ser primeras?, ¿y por qué no los hombres? cuando les conviene, ¡verdad!. Me parece injusto, sarta de machistas.
Hasta cuando buscan un trabajo de preferencia hombres. Eso no es nada. Si una mujer tiene licencia de conducir, por qué lo tiene, por el contrario nosotras manejamos mejor que ellos. Es el colmo. Nos inyectan a casarnos de blanco y por iglesia, para que ellos después nos sean infieles. Que buena raza. Creen que somos mujeres tontas de la esclavitud; casa, marido e hijos. Y más terrible aun cuando adoptamos el apellido del hombre, "Fulanita de Mengano de tal", y por qué no llevan nuestro apellido a ver. Eso se acabó. 
Ahora somos mujeres modernas de progreso. Mujeres capaces de ser mejores las cosas, que los mismos hombres. Insisto, los hombres me amargan la existencia. 
Soy tan moderna, tan feminista, tan yo. Que me gusta mi condición de mujer. Me gusta ser así y estar así. Libre a los mil vientos.
Mi estado actual: "Piensalo bien antes de quererme sino quieres que juegue contigo". Pues si. En realidad lo he tomado como una diversión. Cada vez que se me acerca un chico. O bien lo mando al desvío o bien lo conquisto por un día. Los tontos caen. Me he dado cuenta que si los tratas así como zapato viejo, vienen a ti.¡que ironía!. Cosas de la vida real.
Aveces veo por las calles chicas arrinconadas por sus enamorados reclamandole el por qué de las cosas. Las pobres tontas no le dan ni la cara, están quietecitas, asustadas. Y ves la cara del tipo y es un chatito feo desgreñado, misio encima. Y para colmo de los colmos aun no ha terminado el colegio. !Valgame Dios!.
Como también veo a otras amigas mías, que lo engríen al enamorado hasta mas no poder, le dan de comer en la boquita, le dicen palabritas cursis y cualquier extraña palabra. Cuando el tipejo no reacciona, no le dice nada, sólo se le queda mirando como tarado que es. Simplemente se le ve la frialdad. Siento vergüenza ajena. 
Y cuando me toca a mi. Me invita un pretendiente a cenar. "Mi boca come y tu billetera paga", tonto. A las dos horas de regreso a casa. !A mi con esas cosas¡.
Y para terminar, estoy en todo mis derechos. Tengo derecho a vestirme como se me plazca la gana. Tengo el derecho a perfumarme, estar sexy y causar sensualidad por los poros. Tengo derecho a besar a quien me guste así sea por un día u horas. Tengo el derecho de burlarme de las normas. Tengo el derecho a que nadie me manipule y sobre todas las cosas tengo el derecho de mi propia libertad. Soy la dueña de mi propia vida. No vivo de reglas. !He dicho¡.


                  Tuya,  Fé    


P.d: Me olvidaba, todas tienen ese algo de mí y sino preguntaselo a una mujer.



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