Ir al contenido principal

NATURALEZA FEMENINA

Que difícil y que admirable, es ser mujer di mi conclusión aquella  noche donde procuraba conocerme y hacer una breve comparación con  los hombres.
Realmente las mujeres en si somos dificiles. Dificiles de explicar, de entender, de amar, de querer, de aceptar y reconocer sus errores o tal vez de la realidad es otra, de ver crecer desde tan niñas nuestro cuerpo desde la primera gota de menstruación, asustarse o tomarlo con prudencia y aceptar que tu cuerpo ya empezó a cambiar, desde que usas las toallas higiénicas y son un martirio por la falta de costumbre, te parece tan grande todo que te causa molestia llevar un trozo de paño entre tus piernas. Si es temporada de verano no sabes como decir no, no puedo o tal vez te llegue justo en el momento del baño. Que fatal.
Conforme vamos creciendo vamos aceptando y procesando nuestro cuerpo. Dejaste los formadores por usar sostenes y aun tu cuerpo no se esta adaptando por completo a esos cambios tan bruscos para ti, que hasta vergüenza tienes de que te vean. Es que aun eres una niña, con el tiempo buscaras marcas de ropa interior y hasta querrás lucir linda para ese ser amado.
Te enamoras, te gusta ese chico de ahí, el tal vez no lo sepa o tal vez tiene vergüenza de llegar a ti. Pero tu como buena chica e intuitiva sabes como acercarte a el. Le das señales que tu estas acá por el y que estas esperando que el de el siguiente paso. Pero tal vez el no pueda descifrar y leer tan facilmente tus propósitos que sencillamente la hace larga o se aleja. Es obvio que para una misma le causa molestia y sueles decir: "pero que diablos con este, no entiende lo que le quiero decir". Tal vez cuando el se de cuenta a la ultima hora de tus señales, tu ya no querrás saber de el, y le haces un espacio al olvido, porque sencillamente no te entendió y descubriste que es un tonto para ti, no se merece tu cariño. Buscas otro.
Llegas a tener tu enamorado, ese chico por quien te morías en el principio, ya llevan su tiempo juntos y con ellos siempre llegan los problemas como: Por que tienes que mirar a esa chica, si quiero ya no, haz con tu vida lo que quieras, ya no te quiero vete, hacerse la difícil aunque las ganas salten, no me has llamado.
No se que pasa por nuestra cabeza, pero tratamos siempre de usar el capricho, el engreimiento, los celos para que esa persona sepa que lo queremos pero también que todo sea haga a nuestro acorde porque en el fondo somos manipuladoras, porque en el fondo no me entiendo ni a mi misma solo quiero que me entiendas pero no se la forma para que llegues a mi. Simplemente por favor no cometas las cosas que menos me gustan, porque eso me ansían, me perturban y me ponen de mal humor.
El hombre con una mente tan radical y practica, solo mira, escucha se sorprende y en dos palabras dice lo que le parece y si puede ser bien, bien, y si puede ser mal, mal.
La mujer en cambio estalla y se ahoga en su propio vaso, llegando a tal punto en no se da cuenta de sus reacciones y puede quedar mal ante el ojo ajeno y puede causar alejamiento y consternación.
No se da cuenta de lo que ha dicho o ha hecho. No sabe lo que quiere, porque todo lo tiene confuso, enredado y quiere que alguien la ayude a desenrededar esos cabos de angustia que la matan.
Soy mujer y admito la mujer nació con ese don divino de poder expresarse en su propia belleza, en amar profundamente, en enamorarse de las pequeñas cosas, en brindar afecto así como la bendición de concebir una criatura en su vientre, en llevar nueve meses de su vida una conexión de madre e hijo, de brindar sus pechos para dárselo a su hijo. Exactamente nadie la podrá entender, porque sencillamente tu hombre, no tienes ese don divino, la naturaleza llamada mujer.

Comentarios

Entradas populares de este blog

DONDE QUIERAS QUE ESTES

Querido Erick: Desde que tengo uso de razón, estás en mis recuerdos más vivos. Siempre fuiste un niño travieso, juguetón, creativo. Te inventabas tus propios juegos, jugabas a ser cura con tu biblia en mano, o bailabas sobre la cama con la energía y carisma de quien se sabe único. A veces te veía de lejos, calladamente, como si algo dentro de mí supiera que tú eras diferente, especial, sensible... más de lo que el mundo supo entender. Fuiste respondón, sí, pero también solidario: ayudabas a tu mamá Elva a calificar los exámenes, compartías tu risa, tus canciones, tus novelas mexicanas y tu amor por la música hindú. Tu alegría era particular, inimitable. Te veía crecer, cambiar, intentar encontrar un lugar en un mundo que muchas veces no tuvo la delicadeza para acogerte como merecías. Trabajaste, estudiaste, pero algo en el fondo parecía no llenarte del todo. Y aunque no lo supe entonces, hoy entiendo que dentro de ti había heridas que nadie alcanzó a ver, que quizás tú mismo no sabí...

LO QUE PASÓ

Aquella vez que me invitaste a almorzar, pocos días antes de mi cumpleaños, me pareció extraño, la invitación, y consigo el atrevimiento de tomar una foto nuestra y la publicaste en tus estados de WhatsApp. Recuerdo haber pensado: qué raro . ¿Qué intención tiene este  hombre que hace público algo que nunca ha definido en privado? Pasaron algunas semanas y un mensaje de voz llegó a mí desde un pariente cercano. Me contó una conversación que había tenido contigo, donde hablabas de planes conmigo, de un futuro posible. Aquello me resultó aún más desconcertante. Un hombre que quiere a una mujer no habla de ella como rumor; la mira de frente y se hace cargo. Eso, lejos de acercarme, me puso en alerta. Decidí observar. Tiempo después me escribiste por WhatsApp diciendo que teníamos planes, que viajaríamos, que conoceríamos algunos lugares juntos. Y nuevamente mi fino sentido, me decía: ¿Por qué tanta atención hacia mi? no voy a negar que la idea me ilusionó. Pensé —ingenuamente— que ...

LOS HOMBRES DE HOY: SU FALTA DE ENTREGA Y COMPROMISO

Hay una realidad que muchas mujeres comenzamos a ver con más claridad, especialmente después de la pandemia: algo ha cambiado profundamente en la manera en que muchos hombres se relacionan. Lo he vivido en carne propia, y hoy quiero reflexionar sobre ello. Antes de ser madre, antes del caos mundial que nos desubicó a todos, mis experiencias eran distintas. Salía con hombres que eran caballerosos, atentos, presentes. Me invitaban a salir, a comer, a conversar. Jamás me dijeron vamos 50/50. Nunca me pidieron fotos sugestivas, ni hubo exigencias sexuales. Había un respeto tácito. Había, al menos, un intento de cortejo.  Pero ahora, luego de cerrar definitivamente una relación intensa y dolorosa, decidí abrirme al mundo digital, no para encontrar el amor a ciegas, sino para entender e investigar, por mi misma: ¿qué está pasando con los vínculos?  ¿Qué se esconde detrás de tanto filtro y ego inflado?, ¿Qué se esconde detrás de una máscara? Y lo descubrí. Conocí a varios hombres...