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NADA ES PERFECTO

Mi análisis visual al terminar de ver por la ventana desde el séptimo piso de mi edificio fue; no hay nada perfecto. Todos tenemos algo imperfecto que nos molesta que nos hace seriamente obsesivos para uno, para otros fastidioso, somos una variedad de lugares que adonde uno vaya verá lo hermoso y lo desastroso que pueda ser.
Ella, no es perfecta, y sin embargo le anda contando a sus amigas que ese chico no le va, le falta esto y el otro, hay algo en ella paranoico y no sé que es, pero sé que menciona su nombre repetitivamente y consigo arrastra su molestar de él, una personalidad distinta a la de ella, no hace juego con su colorida personalidad, es chato menciona, dándose por resignada, es más seguro que esta persona pase a ser de la lista de los rechazados.
La otra amiga le cuenta intrépidamente, que está saliendo con un pata equis, que le parece tentativo, aunque es misio, no tiene un buen trabajo y al parecer tiene tendencia de ser apegado a sus padres, nada colaborador e irresponsable. Nada que ver lo dice en voz alarmada, además quiere sexo gratis.
Todos los hombres son así le dice una tercera amiga, ellos quieren acostarse, ser pan y tortilla del día, luego cuando se cansan de desayunar lo mismo, buscan un nutritivo desayuno, con abundante trozos de jamón y pan. Así son todos, lo digo por experiencia, tengo mala suerte y no quiero saber de ninguno por el momento. Lo dijo en voz grave y fogonera, estoy harta.
Ella, mira su reloj y ve que ya se hace tarde para entrar a la oficina. Oh Dios, vámonos. Las chicas se levantaron, apuraditas, limpiándose los labios con las servilletas. Se acercaron a pagar a la caja, y se fueron una detrás de otra, seguían conversando en voz alta.
Mientras que yo estaba sentada en aquella mesa terminando de almorzar, me acordé de unos cuantos ejemplos personificados, de los diluvios de mis amigas, de los mios, de mis propios miedos. De pronto levanté la mirada, el mozo se acerca a mi mesa, levanta los platos, curiosamente mi mirada dio en su cuello, le noté que tenia un par de verrugas pequeñitas, no se veía nada atractivo, nada simpático, miré a otro lado y le dejé pagado, me retiré del lugar.
Tantas cosas por hacer en la oficina, y aun no acabo si tan sólo el software me ayudará a ser mas eficiente mi propio trabajo seria perfecto. Me asomo a la ventana, allí abajo veo dos hombres conversando se ven guapos, se visten bien, veo que me ambos suben a un auto. No lo puedo creer, el otro le acaricia la rodilla, y voltea a ver si un carro pasa para poder salir. Me digo la vida es absurda, o es que no vamos en buen camino, las mujeres nos fijamos más, o es que los hombres se hacen muy transparentes en todo su ser. Lo que sea que fuese, me deja admirada, mira pues, allí por la esquina, va una chica de talla pequeña con un hombre alto. En medio del parque caminan de la mano un hombre sin mucho llamativo con una mujer guapa, y afuera está el señor que cuida el edificio sonriéndole a todo el mundo, si tan sólo supiera que la mayoría del piso, -sobre todo las chicas-, opinan, que él es un hombre chismoso, porque todo se sabe en este piso y del al lado
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Comentarios

  1. Marlyse Lau: jajajajaja me encanto el post de hoy!, y justo estoy luchando con la impresora...

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    1. Gracias por leerme Mas!!!... Besos. y lo de la impresora siempre suele suceder :/

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