Ir al contenido principal

NADA ES FACIL



Algo está pasando o es que algo me está pasando, no es fácil poder descifrarlo, creo que es cuestión de karma, creo que inconscientemente he quebrantado alguna regla de la sabiduría que está conspirando en contra mía, no es fácil decirlo o tal vez gritarlo, mejor que sea un griterío la voz apagada que llevo por dentro y no sé cómo decirlo. Oigan todos no es locura, no es falta de coraje, es falta de atención, es falta de escuchar, así es, de escuchar a los demás, de saber interpretar lo que quiere el resto y no es fácil.
Ya se aproxima un año que no tengo un trabajo dependiente, un año de mi rezago y no me molesta, porque hice un año de rezago hace dos años atrás por motivos que ya comente anteriormente en un post declarante. Lo que se me deja que desear que a toda entrevista que vaya –han sido pocas- no califico, o las hojas de vida que he estado enviando es como si rebotaran o simplemente se adjuntaran a los correos no deseados del remitente. Es increíble pero cierto y quiero saber el por qué. Estoy pensando que tal vez haya escrito algo erróneo en la hoja de vida, o que sencillamente hablo estupideces al momento de la entrevista, y por más que haya practicado anteriormente con video incorporado, sigo sin entender, o es que la vida me depara mejor o peor sorpresa.
Pensé que recurriendo a mis viejos y más allegados amigos conseguiría un trabajo, los he llamado, me he contactado con ellos, uno que otro con mucha emoción prometió ayudarme, y lo menciono uno que otro me ayudo a tener una entrevista con el gerente -amigo- , y el resto quedo en una simple llamada telefónica y ahí quedo todo.
No, no quería un consejo, quería una ayuda laboral, quería que alguien me dijera: “bueno tengo referencias tuyas o estima amical por la otra persona, empiezas tal día” –eso quería escuchar- pero no, no fue así, necesitaba que hiciera una especialización de esto, de aquello, y todo eso se puede hacer mientras se está trabajando, no habría ningún problema, -en mi punto de vista-, pero no, sólo fue un rechazo diplomático y con sonrisa de aliento a engaño y todo ese rollo ha repercutido a que tome otra posición y manera de pensar: “Nada es fácil, nada es color de rosa y por más amigos o conocidos que tuvieses nadie te dará la mano a menos que seas su híper mejor archí amigo o porque la situación lo amerite”.
Estoy pensando hacer mi vida a como yo quiero, y como yo quiero no es fácil, porque regreso al mismo camino, entonces tendré que hacerlas por mi cuenta pero está tardando demasiado y tengo miedo de que todo el tiempo invertido se vaya así como vino, he leído muchos libros, y también mensajes de motivación como de seguir pa´ lante. Sé que todos, uno más que otros le tememos al fracaso, tampoco es que me sienta una de ellas, pero veo que ya estoy bordeando la línea y eso me inquieta y me pone en alerta, los años van avanzando y cuando volteas te das con la sorpresa que no hiciste nada progresivo en tu vida.
Cuando pensé que esos amigos míos me darían la mano, sólo me dejaron falsas esperanzas, y los menos en quien pensaban al menos tuvieron una conversación con sus amigos gerentes o enviaron correos a lo mucho. No estoy buscando un consejo, tampoco una psicóloga, tampoco recibir terapias de comunicación, sólo quiero y si no es mucho pedir evocarme a lo que realmente me nace y quiero hacer en esta vida, lo saben, y sin embargo les va y le viene.
He decidido conseguirmelas por mi cuenta, pero ojo que va de acuerdo a mi vocación, he decido hacer mi propio camino sin la ayuda de otro, tal vez sea el camino más duro y no será nada fácil, pero al final sentiré la satisfacción de haber logrado lo que tanto quería por mi propia cuenta, lo último es la esperanza que aun brota de mi mente y alma y espero que así sea, se lo pido a Dios intensamente.   

Comentarios

Entradas populares de este blog

DONDE QUIERAS QUE ESTES

Querido Erick: Desde que tengo uso de razón, estás en mis recuerdos más vivos. Siempre fuiste un niño travieso, juguetón, creativo. Te inventabas tus propios juegos, jugabas a ser cura con tu biblia en mano, o bailabas sobre la cama con la energía y carisma de quien se sabe único. A veces te veía de lejos, calladamente, como si algo dentro de mí supiera que tú eras diferente, especial, sensible... más de lo que el mundo supo entender. Fuiste respondón, sí, pero también solidario: ayudabas a tu mamá Elva a calificar los exámenes, compartías tu risa, tus canciones, tus novelas mexicanas y tu amor por la música hindú. Tu alegría era particular, inimitable. Te veía crecer, cambiar, intentar encontrar un lugar en un mundo que muchas veces no tuvo la delicadeza para acogerte como merecías. Trabajaste, estudiaste, pero algo en el fondo parecía no llenarte del todo. Y aunque no lo supe entonces, hoy entiendo que dentro de ti había heridas que nadie alcanzó a ver, que quizás tú mismo no sabí...

LO QUE PASÓ

Aquella vez que me invitaste a almorzar, pocos días antes de mi cumpleaños, me pareció extraño, la invitación, y consigo el atrevimiento de tomar una foto nuestra y la publicaste en tus estados de WhatsApp. Recuerdo haber pensado: qué raro . ¿Qué intención tiene este  hombre que hace público algo que nunca ha definido en privado? Pasaron algunas semanas y un mensaje de voz llegó a mí desde un pariente cercano. Me contó una conversación que había tenido contigo, donde hablabas de planes conmigo, de un futuro posible. Aquello me resultó aún más desconcertante. Un hombre que quiere a una mujer no habla de ella como rumor; la mira de frente y se hace cargo. Eso, lejos de acercarme, me puso en alerta. Decidí observar. Tiempo después me escribiste por WhatsApp diciendo que teníamos planes, que viajaríamos, que conoceríamos algunos lugares juntos. Y nuevamente mi fino sentido, me decía: ¿Por qué tanta atención hacia mi? no voy a negar que la idea me ilusionó. Pensé —ingenuamente— que ...

LOS HOMBRES DE HOY: SU FALTA DE ENTREGA Y COMPROMISO

Hay una realidad que muchas mujeres comenzamos a ver con más claridad, especialmente después de la pandemia: algo ha cambiado profundamente en la manera en que muchos hombres se relacionan. Lo he vivido en carne propia, y hoy quiero reflexionar sobre ello. Antes de ser madre, antes del caos mundial que nos desubicó a todos, mis experiencias eran distintas. Salía con hombres que eran caballerosos, atentos, presentes. Me invitaban a salir, a comer, a conversar. Jamás me dijeron vamos 50/50. Nunca me pidieron fotos sugestivas, ni hubo exigencias sexuales. Había un respeto tácito. Había, al menos, un intento de cortejo.  Pero ahora, luego de cerrar definitivamente una relación intensa y dolorosa, decidí abrirme al mundo digital, no para encontrar el amor a ciegas, sino para entender e investigar, por mi misma: ¿qué está pasando con los vínculos?  ¿Qué se esconde detrás de tanto filtro y ego inflado?, ¿Qué se esconde detrás de una máscara? Y lo descubrí. Conocí a varios hombres...