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Y PARA QUÉ ESTAMOS ACÁ

Siempre me pregunto lo mismo, es como si algo muy dentro de mí quisiera explotar o tal vez revelarse. Incluso he pensado que son ideas mías, o que estoy trastornada, lo cierto que hace semanas leí un párrafo de un libro de auto ayuda, que en algún momento de nuestra vida -no a todos-, nos toca preguntarnos si hacemos bien lo correcto o no. Si hemos elegido bien o mal. Es difícil, pero para el quien me lee y ha sentido o siente esas ideas locas o esa sensación que emana desde lo más profundo del ser y solo quiere hacer distintas cosas que las hacia o decir lo que nunca pudo decir en su debido momento, pues me entenderá.
Llevo en mi sacristía un mar de preguntas y con variadas respuestas y no estoy segura si son las correctas. Por lo que se resume:
He llevado cinco años estudiando en la universidad, desde la universidad he hecho prácticas, por lo que me llevó a ganar un poco de experiencia y así pasaron los años, acabé la universidad, tuve la suerte de seguir con la continuidad de un trabajo en mi profesión, hice especializaciones, gané un poco más de experiencia, gané un poco más de habilidad, conocí a gente nueva, desde hace mucho tiempo he viajado y no considero que mucho, pero si viajado, estuve siempre en actividades sociales para contribución de otras personas. Hasta ahí todo iba bien, de pronto llegó a mi una luz y se apoderó de mí, renuncié, pensé que el puesto de trabajo es de bajo nivel, la remuneración también es baja, y si ves en las ofertas laborales piden suficiente experiencia y que hayas tenido muchos diplomas, para qué, para que solo seas un simple asistente y nada más. He subido cerros, he bajado cuestas, he cargado con peso ajeno, me he soplado el mal humor de la gente, he propuesto ideas, y para qué, para que después critiquen de tu actitud. Y cada vez las empresas te exige más y más y todo es un dineral, todo cuesta, y para qué, para que sólo ganes un tanto y no tengas horario de salida, al final terminas con el estrés y la ansiedad laboral y entre otras enfermedades agudas.
De que me ha valido viajar tanto todo este tiempo, para tomarme fotos, para conocer lo bello del país u otros países, si ves que no tengo ni un bien a mi nombre, no he hecho una inversión al contrario he malgastado. Y así se va sumando los para qués. Sé que rescatando lo positivo, me ha servido de experiencia, he ganado conocimiento, he disfrutado, he conocido lugares hermosos sin duda, pero no me siento a gusto. Siento que me falta un complemento del cual me permita canalizar mis emociones, lo demás es material.
Me pregunto ¿y para qué estamos acá?, tengo o tenemos acaso para aquellas personas una misión importante para poder ser felices y todo lo que nos rodea nos pueda encantar y gustar.
He descubierto muchas cosas buenas y malas de mí, como también quiero a reiniciar mi vida desde cero. La verdad es que quiero y estoy a un pequeñísimo paso de dejar todo y decirle adiós, sólo para hacer las cosas creativas que tal vez en algún momento las pensé y me gustaron. Quiero ser yo misma, así de simple. Quiero ser feliz haciendo lo me nace hacer, y hay algo que muy dentro mio brota y brota, pero no sabe como salir, a veces siento vergüenza, y por qué sentir vergüenza, si la vergüenza es para aquellas personas que no tienen emociones de dignidad. A veces pienso que si hago lo que tanto quiero, no vaya a salir bien y saben, tengo miedo, mucho miedo, pero he decido lanzarme y aventurarme a esta nueva sacudida que me da la vida.
Hace una semana atrás, estuve conversando con Dios y las estrellas, allí en lo alto de la colina. Lo primero que pensé que Dios es maravilloso por haber creado una tierra tan maravillosa. Segundo, lo ancho y desconocido que puede ser el cielo, y tercero, ser feliz cuando justo vi caer una estrella fugaz. Lo demás queda en una conversión privada entre Dios y yo.
   

Comentarios

  1. Acabo de leerlo, muy profundo Jill, te puedo ver en el texto. Besos... Abello.

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