Ir al contenido principal

VIAJE A LA LUNA

Estoy pensando en ti, no sabes como, debería estar estudiando para mi examen de antropología, pero no puedo, esto es demasiado. Te imagino bailando juntos, en una disco o en una fiesta floral, abrazándote del cuello, acercándome a ti con innumerables sonrisas. ¡Oh no!, mejor, mejor, te imagino en la playa, juntos, tomados de la mano, tomándonos muchas fotos, y pensar que cuando llegue la noche tú y yo seremos uno, nos hundiremos bajo el mismo manantial del amor, de ese amor que te tengo, te deseo, te idolatro. No, no soy una obsesionada, se que te quiero y lo que siento por ti es tan fuerte que no dudaría que se llama amor.
Repaso mis hojas, leo un poco, no me concentro las letras no me entra nada a pesar de que tengo dos ojos, veo tu foto a través de mi ipod y solo tengo ojos para ti. Recreo nuestras fotos, y estamos tú y yo, me gusta, si tan solo supieras lo que siento por ti, no es tan fácil expresarlo, ideo cómo podría hacer para conquistarte, para que fijaras tu atención en mi y regreso nuevamente a lo primero, en bailar y de un tropezón estamparte un beso, funcionará me pregunto, eso espero, ideo maniobras futuras, por qué no llamarte o mandarte mensaje seria buena idea.
Es un hecho que los estudios no me entran ni con presión, ya no necesito seguir sentada, sólo esperaré el examen, responderé lo que he comprendido o mejor dicho lo poco que he captado.
Recibo un mensaje tuyo, me emociono a brinco siniestro, estoy feliz, me siento segura que también me correspondas el mensaje, eso me hace sentir bien, intercambiamos saludos, quedamos en salir pronto, y espero que ese pronto se pase volando. 
Llegó el día del examen, al principio nervios, no creo saber nada, me la he pasado en estos días, horas, minutos y segundos rayando mi cabeza en ti. Doy vuelta al examen y me encuentro con preguntas rebuscadas, responderé lo que se, es lo único que me queda. 
Me resisto en dejar de pensar en ti, últimamente mi cerebro esta recorriendo kilómetros de pensamientos contigo, no es posible, hoy quiero distraerme con mis amigas, hoy quiero olvidarte por un momento. 
Horas después veo un mensaje tuyo, me saludas, me emociono, no resisto y me olvido de mi alrededor, otra vez me electrizaste, otra vez tomé mi cohete junto contigo alrededor del mundo, y un poco más lejos, tal vez a la luna, ¡oh si!, la luna de miel, que sería, vivir juntos de por vida. 
Esta noche pretendo dormir, un suspiro nace y pronuncia tu nombre, te imagino, y mi almohada hace el papel de ti, me ilusiono mucho solo de pensar en el primer beso, un sacudón se apodera de mi, pienso un instante y creo que me equivoqué en dar el examen, creo que debió de ser astrología, porqué de astronauta también lo tengo y de loca enamorada también. 


Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

DONDE QUIERAS QUE ESTES

Querido Erick: Desde que tengo uso de razón, estás en mis recuerdos más vivos. Siempre fuiste un niño travieso, juguetón, creativo. Te inventabas tus propios juegos, jugabas a ser cura con tu biblia en mano, o bailabas sobre la cama con la energía y carisma de quien se sabe único. A veces te veía de lejos, calladamente, como si algo dentro de mí supiera que tú eras diferente, especial, sensible... más de lo que el mundo supo entender. Fuiste respondón, sí, pero también solidario: ayudabas a tu mamá Elva a calificar los exámenes, compartías tu risa, tus canciones, tus novelas mexicanas y tu amor por la música hindú. Tu alegría era particular, inimitable. Te veía crecer, cambiar, intentar encontrar un lugar en un mundo que muchas veces no tuvo la delicadeza para acogerte como merecías. Trabajaste, estudiaste, pero algo en el fondo parecía no llenarte del todo. Y aunque no lo supe entonces, hoy entiendo que dentro de ti había heridas que nadie alcanzó a ver, que quizás tú mismo no sabí...

LO QUE PASÓ

Aquella vez que me invitaste a almorzar, pocos días antes de mi cumpleaños, me pareció extraño, la invitación, y consigo el atrevimiento de tomar una foto nuestra y la publicaste en tus estados de WhatsApp. Recuerdo haber pensado: qué raro . ¿Qué intención tiene este  hombre que hace público algo que nunca ha definido en privado? Pasaron algunas semanas y un mensaje de voz llegó a mí desde un pariente cercano. Me contó una conversación que había tenido contigo, donde hablabas de planes conmigo, de un futuro posible. Aquello me resultó aún más desconcertante. Un hombre que quiere a una mujer no habla de ella como rumor; la mira de frente y se hace cargo. Eso, lejos de acercarme, me puso en alerta. Decidí observar. Tiempo después me escribiste por WhatsApp diciendo que teníamos planes, que viajaríamos, que conoceríamos algunos lugares juntos. Y nuevamente mi fino sentido, me decía: ¿Por qué tanta atención hacia mi? no voy a negar que la idea me ilusionó. Pensé —ingenuamente— que ...

LOS HOMBRES DE HOY: SU FALTA DE ENTREGA Y COMPROMISO

Hay una realidad que muchas mujeres comenzamos a ver con más claridad, especialmente después de la pandemia: algo ha cambiado profundamente en la manera en que muchos hombres se relacionan. Lo he vivido en carne propia, y hoy quiero reflexionar sobre ello. Antes de ser madre, antes del caos mundial que nos desubicó a todos, mis experiencias eran distintas. Salía con hombres que eran caballerosos, atentos, presentes. Me invitaban a salir, a comer, a conversar. Jamás me dijeron vamos 50/50. Nunca me pidieron fotos sugestivas, ni hubo exigencias sexuales. Había un respeto tácito. Había, al menos, un intento de cortejo.  Pero ahora, luego de cerrar definitivamente una relación intensa y dolorosa, decidí abrirme al mundo digital, no para encontrar el amor a ciegas, sino para entender e investigar, por mi misma: ¿qué está pasando con los vínculos?  ¿Qué se esconde detrás de tanto filtro y ego inflado?, ¿Qué se esconde detrás de una máscara? Y lo descubrí. Conocí a varios hombres...