Ir al contenido principal

¿QUÉ QUIEREN ELLOS?

Y todos los hombres, no saben lo que quieren. La pura verdad, o saben lo que quieren pero no se animan a decirlo o es que tienen miedo al siguiente paso. Lo que si puedo estar al cien por ciento segura es que todos son inseguros, hasta ahí marca mi pausa.

Primer fulano, tiene una relación por skype con una europea ya hace dos años, pero en realidad el amor es a distancia y solo una vez en toda su vida se han visto cuando el fue allá a conocerla. Ahora que han pasado buenos años distanciados físicamente, el desea terminar. Ya lo han conversado, y ella está muy afectada, ella quisiera ir hasta donde el está, pero no tiene suficiente dinero, el pasaje aéreo cuesta demasiado caro. El decidió no contarle sus salidas con sus amigos y amigas, ya tiene alguien quien le gusta y también es extranjera. El, piensa que ella no se ha dado cuenta, pero ella sabe muy bien lo que quiere. Al final, el solo busca acompañar su soledad por instante, no le gusta las formalidades ni las asperezas, solo desea estar solo hasta cuando se sienta seguro de pasar al siguiente paso.

Segundo fulano, se comprometió por segunda vez, el primer compromiso fue una desilusión mutua. La segunda fue por pura casualidad, por tanto decidieron convivir y probar algo de suerte. No están casados aun, pero es como si lo fuera. El, trabaja más que ella, por lo que en la oficina encontró un nuevo flechazo, pensó que sería fácil, pero no lo fue, no es tanto por conquistarla, sino que no le es fácil olvidarla. Ella, sabe perfectamente que el está comprometido, no la quiere fregar, solo también quiere sentirse amada por un instante. Mientras que él, deja llevar sus instintos sexuales sin ocultar sus verdaderos sentimientos hacia ella. Aunque él diga lo contrario, siente un poco de amor hacia ella, en verdad se siente extraño, y la extraña demasiado, hay días en que la llama solo para escuchar su voz, como hay días en que el quisiera estar con ella por el resto de sus días pero sabe que no puede.

Tercer fulano, hace días tuvo una enorme desilusión, vio a su ex chica saliendo con otro tipo, simplemente sabría que pasaría en cualquier momento, pero no se lo esperaba que fuera tan rápido y delante de su mirada. Era demasiado. Hay una mezcla en su ser de odio, tristeza, rabia y sobre todo soledad. Si por el pudiera mandaría a todos por un coñete y dejaría en claro su ser superior. En otras palabras, está jodido, quiere llamar la atención de todos, haciéndose pasar por mal herido. Hace pocos días unos amigos lo socorrieron, porque estuvo apunto de desgarrarse la piel con un cuchillo, la misma que le causo una leve herida, y éste empezó a tomar fotos de su brazo y enviarles a todo el mundo diciéndoles lo mal que se encontraba. Finalmente sus amigas, llegaron a la conclusión que un no ha crecido emocionalmente, aun sigue siendo un niño, no se lo dicen por lastima, pero de broma en broma le sacan en cara las frustradas relaciones que tuvo hace buen tiempo.

Cuarto fulano, sigue en su búsqueda de trabajo, no encuentra, le es difícil. Las veces que estuvo trabajando, a las semanas quería renunciar ya que no le parecía interesante. Le gusta el dinero, es muy ambicioso, aunque en sus estudios está muy retrasado, el sueña y quisiera tener el puesto de un gerente y ganar el dinero de un millonario. Hay otra cosa más que le tambalea, es su sexualidad. Aun tiene muchas interrogantes en su vida, y no puede avanzar como le gustaría. Siente que le atrae un hombre, pero no sabía como decírselo, aun guarda el secreto clavado en su corazón y mente. Por el momento le viene la idea de buscar trabajo como de lugar. Sigue con tener el puesto de un gerente, y en su currículum señala estudios universitarios sin concluir hace cinco años atrás, no pretende estudiar porque le da mucha flojera. Solo quisiera viajar como lo hacen sus demás amigos, pero no sabe como, se siente solo, maltrecho, ignorado, quiero hacer un trillón de cosas y no sabe como.

Entonces, sigo avanzado. ¿Acaso la inseguridad propia no vendría hacer todo lo mencionado?, o mejor preguntemosle que es lo que quieren, a ver si saben la respuesta.



Comentarios

  1. Dos golondrinas no hacen un verano. Hablaré en defensa propia y no a nombre de todos los hombres del mundo pues es mucha carga para mí. Los ejemplos me parecen un tanto rebuscados con una clara intencionalidad de dejar mal parado a mi género, no niego la verdad del relato, pero podría argumentar algo similar con historias de chicas indecisas, candys o florcitas, cierto que son pésimos ejemplos y no podrían abarcar la enormidad de personalidades preciosas que se pueden hallar en el cálido regazo de una mujer. Puedo sonar picón y en cierto modo lo estoy, no quisiera polemizar en vano con estructuras tan dulces en este mundo como las caderas que abrazan como solo una mujer puede hacerlo. Culmino con dos frases: Yo que nunca tuve más religión que un cuerpo de mujer....y...generalizar es siempre equivocarse. Saludos

    ResponderEliminar
  2. Gracias por tu comentario, me pareció poético :)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

DONDE QUIERAS QUE ESTES

Querido Erick: Desde que tengo uso de razón, estás en mis recuerdos más vivos. Siempre fuiste un niño travieso, juguetón, creativo. Te inventabas tus propios juegos, jugabas a ser cura con tu biblia en mano, o bailabas sobre la cama con la energía y carisma de quien se sabe único. A veces te veía de lejos, calladamente, como si algo dentro de mí supiera que tú eras diferente, especial, sensible... más de lo que el mundo supo entender. Fuiste respondón, sí, pero también solidario: ayudabas a tu mamá Elva a calificar los exámenes, compartías tu risa, tus canciones, tus novelas mexicanas y tu amor por la música hindú. Tu alegría era particular, inimitable. Te veía crecer, cambiar, intentar encontrar un lugar en un mundo que muchas veces no tuvo la delicadeza para acogerte como merecías. Trabajaste, estudiaste, pero algo en el fondo parecía no llenarte del todo. Y aunque no lo supe entonces, hoy entiendo que dentro de ti había heridas que nadie alcanzó a ver, que quizás tú mismo no sabí...

LO QUE PASÓ

Aquella vez que me invitaste a almorzar, pocos días antes de mi cumpleaños, me pareció extraño, la invitación, y consigo el atrevimiento de tomar una foto nuestra y la publicaste en tus estados de WhatsApp. Recuerdo haber pensado: qué raro . ¿Qué intención tiene este  hombre que hace público algo que nunca ha definido en privado? Pasaron algunas semanas y un mensaje de voz llegó a mí desde un pariente cercano. Me contó una conversación que había tenido contigo, donde hablabas de planes conmigo, de un futuro posible. Aquello me resultó aún más desconcertante. Un hombre que quiere a una mujer no habla de ella como rumor; la mira de frente y se hace cargo. Eso, lejos de acercarme, me puso en alerta. Decidí observar. Tiempo después me escribiste por WhatsApp diciendo que teníamos planes, que viajaríamos, que conoceríamos algunos lugares juntos. Y nuevamente mi fino sentido, me decía: ¿Por qué tanta atención hacia mi? no voy a negar que la idea me ilusionó. Pensé —ingenuamente— que ...

LOS HOMBRES DE HOY: SU FALTA DE ENTREGA Y COMPROMISO

Hay una realidad que muchas mujeres comenzamos a ver con más claridad, especialmente después de la pandemia: algo ha cambiado profundamente en la manera en que muchos hombres se relacionan. Lo he vivido en carne propia, y hoy quiero reflexionar sobre ello. Antes de ser madre, antes del caos mundial que nos desubicó a todos, mis experiencias eran distintas. Salía con hombres que eran caballerosos, atentos, presentes. Me invitaban a salir, a comer, a conversar. Jamás me dijeron vamos 50/50. Nunca me pidieron fotos sugestivas, ni hubo exigencias sexuales. Había un respeto tácito. Había, al menos, un intento de cortejo.  Pero ahora, luego de cerrar definitivamente una relación intensa y dolorosa, decidí abrirme al mundo digital, no para encontrar el amor a ciegas, sino para entender e investigar, por mi misma: ¿qué está pasando con los vínculos?  ¿Qué se esconde detrás de tanto filtro y ego inflado?, ¿Qué se esconde detrás de una máscara? Y lo descubrí. Conocí a varios hombres...