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UNA SEMANA MAS PERDIDA

Esta semana ha sido cual correcaminos, en mi caso todo lo contrario yo he querido ser el coyote y perseguir al correcaminos sin tener éxito y consolidar mis objetivos tramados en mente. Qué frustrante debe ser para el coyote no poder atrapar a su presa. Qué frustrante es cuando sigue dándole y no consigues nada.
Esta semana cumplí años, personalmente pienso que me estoy envejeciendo y que no he hecho nada progresivo en el transcurrir de los meses y eso me pone mas que pensativa con una interrogativa sin saber el por qué de mi destino.
Hace un par de días, vi y conversé con gente que no quería verlas ni en pintura, no es por qué me haya enemistado, simplemente es porque hablan, hablan con tono superfluo y eso me pone en mode on, no puedo con mi genio y como si la naturaleza fuera sabia, me callo.
Las pocas posibilidades que me dan para escoger. Me ponen nerviosa, con cambios de ideas una tras otra buscando la mano ajena, pero nada. Aun no llega la mano, ni las buenas alternativas, un día más perdido.
Ese chico, con aires de que sabe mucho de su pizarrín, de ahí no sale y se jacta ser el mejor de todos los de su nivel académico. Nuevamente me pongo en mode on, al terminar de escuchar todas sus disque sabidurías. Automáticamente enciendo mi llamado de alerta roja, tenemos con ustedes a un neurótico con mirada de psicópata, alguien quien me pueda ayudar. No sólo perdí un día, sino mi tiempo y paciencia en haberlo puesto a prueba. No es mi semana repito.
Quedé para conversar con una vieja amiga de un tema laboral con su esposo. En esta semana estuve contando los días y rezándole a los santitos para que su esposo tan buena persona él, pudiera echarme más que una mano, dos, y yo le estaría eternamente agradecida, pero no fue asi.
Ensaye mis propósitos, el día que llegó no pudimos conversar del todo bien porque en ese y memorable instante llamaron a un taxi y me tuve que ir con las manos arriba, quedamos para mañana me lo dijo con una complice mirada y un simbólico guiño, que sólo me dejó nuevamente pensativa.
Al día siguiente fui a visitarlos, esta vez lo noté neutral, tal vez esperando que yo diera el primer paso. Era muy evidente que me buscaba con la mirada y yo a él, pero estaba claro que yo era la interesada y no él. Antes de proponerme a dar un brinco hacia él, me fui al baño a conversar con el espejo , reflejándome y respondiéndome a mi misma: "tu puedes", y asi fue, sali del baño bien decidida y a tomar astas del asunto, me senté a su lado, y con mucho respeto le pedí un minuto de su tiempo, conversamos, de mi trabajo, a donde pretendo ir y cual eran mis intenciones. A comparación como hace dos días no me había prestado mayor atención como ayer. Lo sentí, le vi en sus cansados ojos. Tal vez ya me había ido observando, cuando estuvimos cenando en la mesa, en fin. Sea lo que sea no me dio muchas esperanzas laborales pero si me dio consejos para que llevara tales cursos.
Mi mensaje de esta semana era: Tu eres el único que me puedes ayudar. No quería un consejo, quería que me des una mano laboral, si era mucho pedir.
Todas mis ilusiones se vieron desechas en el suelo, no sólo he perdido mi día, sino que también al contarlos he perdido otra semana más, sin poder hacer nada.
Ahora quiero evitar de seguir pensando, hoy por ejemplo me detuve a pensar que hago, a donde voy, a quien pido ayuda, que cosas nuevas podría hacer.
Llevo semanas sentada en esta misma silla y espero que las siguientes semanas esté sentada en una oficina y no sentirme más perdida de lo que ya estoy.

Comentarios

  1. Cristiano Jáuregui: Si no me dedico a lo mío o no aprendo algo nuevo, también siento que ese día está perdido. A voltear la página y seguir avanzando...

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    Respuestas
    1. No estamos muy conformes con nuestros esfuerzos!!!! Un abrazo.

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