Ir al contenido principal

NO ES FALTA DE ESTIMACION, ES FALTA DE ROPA

La ultima vez que me subí en una balanza, fue hace dos semanas y estaba bordeando cifras que para mi talla, se llama; sobre peso, así es. Estoy con sobre peso, las cuencas de mis ojos saltaron repentinamente, no es posible, tengo que tomar medidas drásticas, pensé. Tal vez dejar de comer no sea la solución,
tal vez hacer ejercicios no sea la solución eficiente que requiero, necesito otra cosa, que no sea pastillas, ni mucho menos yerbas para bajar de peso, de repente se me ocurrió la gran idea de comprar aquellas bolsas de embalaje, de esas que se embalan paquetes y ese tipo de cosas.
Lo compré, lo corté y me lo puse alrededor de mi cintura, a los pocos minutos haciendo movimientos ligeros como caminar, bajar las escalaras, hacer pilates en casa, hubo resultados, vi como mi barriga de lo voluminosa que estaba, empezó a bajar con la suduración y el calor, me sentí bien conmigo misma, de pronto sentí un pensamiento positivo de seguir así todos los días fajada, comer medido, cero almidón, más ensaladas y verduras, más alimento nutritivo.
Llevo recientemente dos días y me siento súper, veo que mi barriga se ha reducido, he dejado de comer la cantidad de arroz que hace dos días atrás devoraba. Ahora he ido al supermercado a comprar cereales, yogurt, jugo cítrico, lechuga, aceitunas verdes y demás alimentos bajo en grasas y rico en proteínas.
Mientras que en mi ropero tengo todo un enjambre de ropa y que lamentablemente ya no me está quedando, me da pena regalarla porque tengo la esperanza que pronto la volveré usar, tampoco tengo las ganas de comprarme ropa nueva, porque seria como desperdiciar dinero en vano, sabiendo que tienes una talla exacta de pantalón y de blusa, sabes que esa es tu talla, pero de pronto engordaste y durara por un tiempo, luego bajaras de peso y te quedara tu ropa, así es, es un ciclo.
Una vez recuerdo que me dije, cuando subiré de peso, y esta vez me digo, cuando regresaré a mi peso normal. No, no estoy conforme con mi peso, me hace falta solo reducir un poco de kilos de esa acumulada barriga, soy mujer, y como toda chica siempre va estar fijándose en su bienestar personal, y no es falta de estimación, porque la estima es lo que sobra, lo que si falta es mucha tela para poder cerrar esa bragueta y esos botones que son tan difíciles de cerrar.
No sufras, no te critiques y empieza a hacer dieta y ejercicios sin perjudicar tu salud y autoestima, vamos que si se puede, luego te contaré que tal me fue.  

Comentarios

Entradas populares de este blog

DONDE QUIERAS QUE ESTES

Querido Erick: Desde que tengo uso de razón, estás en mis recuerdos más vivos. Siempre fuiste un niño travieso, juguetón, creativo. Te inventabas tus propios juegos, jugabas a ser cura con tu biblia en mano, o bailabas sobre la cama con la energía y carisma de quien se sabe único. A veces te veía de lejos, calladamente, como si algo dentro de mí supiera que tú eras diferente, especial, sensible... más de lo que el mundo supo entender. Fuiste respondón, sí, pero también solidario: ayudabas a tu mamá Elva a calificar los exámenes, compartías tu risa, tus canciones, tus novelas mexicanas y tu amor por la música hindú. Tu alegría era particular, inimitable. Te veía crecer, cambiar, intentar encontrar un lugar en un mundo que muchas veces no tuvo la delicadeza para acogerte como merecías. Trabajaste, estudiaste, pero algo en el fondo parecía no llenarte del todo. Y aunque no lo supe entonces, hoy entiendo que dentro de ti había heridas que nadie alcanzó a ver, que quizás tú mismo no sabí...

LO QUE PASÓ

Aquella vez que me invitaste a almorzar, pocos días antes de mi cumpleaños, me pareció extraño, la invitación, y consigo el atrevimiento de tomar una foto nuestra y la publicaste en tus estados de WhatsApp. Recuerdo haber pensado: qué raro . ¿Qué intención tiene este  hombre que hace público algo que nunca ha definido en privado? Pasaron algunas semanas y un mensaje de voz llegó a mí desde un pariente cercano. Me contó una conversación que había tenido contigo, donde hablabas de planes conmigo, de un futuro posible. Aquello me resultó aún más desconcertante. Un hombre que quiere a una mujer no habla de ella como rumor; la mira de frente y se hace cargo. Eso, lejos de acercarme, me puso en alerta. Decidí observar. Tiempo después me escribiste por WhatsApp diciendo que teníamos planes, que viajaríamos, que conoceríamos algunos lugares juntos. Y nuevamente mi fino sentido, me decía: ¿Por qué tanta atención hacia mi? no voy a negar que la idea me ilusionó. Pensé —ingenuamente— que ...

LOS HOMBRES DE HOY: SU FALTA DE ENTREGA Y COMPROMISO

Hay una realidad que muchas mujeres comenzamos a ver con más claridad, especialmente después de la pandemia: algo ha cambiado profundamente en la manera en que muchos hombres se relacionan. Lo he vivido en carne propia, y hoy quiero reflexionar sobre ello. Antes de ser madre, antes del caos mundial que nos desubicó a todos, mis experiencias eran distintas. Salía con hombres que eran caballerosos, atentos, presentes. Me invitaban a salir, a comer, a conversar. Jamás me dijeron vamos 50/50. Nunca me pidieron fotos sugestivas, ni hubo exigencias sexuales. Había un respeto tácito. Había, al menos, un intento de cortejo.  Pero ahora, luego de cerrar definitivamente una relación intensa y dolorosa, decidí abrirme al mundo digital, no para encontrar el amor a ciegas, sino para entender e investigar, por mi misma: ¿qué está pasando con los vínculos?  ¿Qué se esconde detrás de tanto filtro y ego inflado?, ¿Qué se esconde detrás de una máscara? Y lo descubrí. Conocí a varios hombres...