Ir al contenido principal

ME SIENTO CANSADA




En estas ultimas semanas, me he sentido como si hubiera estado en actividad, día, tarde y noche. En realidad reconozco que no he hecho algo progresivo. Sin embargo la vida sedentaria me esta consumiendo y no me es nada simpático. Siento que me estoy desgastando y perdiendo buenas cosas de la vida allí afuera.

Hace mucho que no viajo, y solo de pensar que subiré a un carro me gana la flojera. Extraño trabajar, quiero trabajar, y en honor a la verdad, me la he pasado poniendo peros, pero hay más, el celular se estropeó entonces no tengo como se comuniquen conmigo. No quiero pensar lo contrario, pero hay una fuerza invisible que solo hace que me quede ahí donde estoy y por ende me siento cansada.
También me siento cansada en todo, en todo lo que tenga que ver, como ayudar involuntariamente al resto de las personas, sobre todo "familiares", me sofoca de pensar que hay otros que piensan para su propio bienestar pero no recibo de ellos una pizca de motivación, y por lo contrario, o recibo criticas o ideas tontas.
Me duele la espalda horrible, recuerdo que Abello, mi buen amigo poeta, me dijo que suele pasar cuando tienes un agobio, tristeza o sencillamente melancolía. Pues admito que así debe de ser, me apena saber mi estado actual, nada de nada y ver que otros triunfan, sabiendo que también tengo sueños y sin embargo hay una gran muralla que trepar y no hay ninguna herramienta para poder saltar. Entonces estoy donde estoy, por eso mi fatiga, luchó contra las mareas altas y no salgo de allí, ¿cómo hacerlo?, ¿qué necesito?. Me he incentivado a mi misma, y he decidido formar mi propia empresa, y he empezado por hacer mi pagina mientras tanto, voy bien, eso creo yo. También siento vergüenza, vergüenza de pedir ayuda, y más que la vergüenza debe ser temor al rechazo, sobre todo a la buena mujer que siempre me tendió la mano.
Me encuentro resfriada, con la alergia pulverizando mis pulmones, bueno la relación con lo que me dijo Abello, es más que cierto, la melancolía viene del pulmón. La medicación que tomo me hacen dormir más de lo que ya duermo, y cada vez que me propongo levantarme aun más temprano no se cumple, parezco un oso de esos que invernan sin descanso y hasta sus días de verano son insaciables.
Me siento terriblemente cansada, y no es que quiera dormir, ni descansar más, sólo quiero hacer las cosas que me he propuesto y quiero y por mis propios medio adherir a mi camino.
Es cierto, he leído post, en lo que aparece palabras motivadoras, alentadoras, abominablemente ciertas, sin embargo no me es suficiente, total de palabras tampoco vivo.
Quisiera verme vigorosa, como otras mujeres; que corren, pasean, viajan, trabajan, estudian y todo a la vez. Y de pensar que mi ultimo deseo fue descansar, ahora pido todo lo contrario.

Comentarios

Entradas populares de este blog

DONDE QUIERAS QUE ESTES

Querido Erick: Desde que tengo uso de razón, estás en mis recuerdos más vivos. Siempre fuiste un niño travieso, juguetón, creativo. Te inventabas tus propios juegos, jugabas a ser cura con tu biblia en mano, o bailabas sobre la cama con la energía y carisma de quien se sabe único. A veces te veía de lejos, calladamente, como si algo dentro de mí supiera que tú eras diferente, especial, sensible... más de lo que el mundo supo entender. Fuiste respondón, sí, pero también solidario: ayudabas a tu mamá Elva a calificar los exámenes, compartías tu risa, tus canciones, tus novelas mexicanas y tu amor por la música hindú. Tu alegría era particular, inimitable. Te veía crecer, cambiar, intentar encontrar un lugar en un mundo que muchas veces no tuvo la delicadeza para acogerte como merecías. Trabajaste, estudiaste, pero algo en el fondo parecía no llenarte del todo. Y aunque no lo supe entonces, hoy entiendo que dentro de ti había heridas que nadie alcanzó a ver, que quizás tú mismo no sabí...

LO QUE PASÓ

Aquella vez que me invitaste a almorzar, pocos días antes de mi cumpleaños, me pareció extraño, la invitación, y consigo el atrevimiento de tomar una foto nuestra y la publicaste en tus estados de WhatsApp. Recuerdo haber pensado: qué raro . ¿Qué intención tiene este  hombre que hace público algo que nunca ha definido en privado? Pasaron algunas semanas y un mensaje de voz llegó a mí desde un pariente cercano. Me contó una conversación que había tenido contigo, donde hablabas de planes conmigo, de un futuro posible. Aquello me resultó aún más desconcertante. Un hombre que quiere a una mujer no habla de ella como rumor; la mira de frente y se hace cargo. Eso, lejos de acercarme, me puso en alerta. Decidí observar. Tiempo después me escribiste por WhatsApp diciendo que teníamos planes, que viajaríamos, que conoceríamos algunos lugares juntos. Y nuevamente mi fino sentido, me decía: ¿Por qué tanta atención hacia mi? no voy a negar que la idea me ilusionó. Pensé —ingenuamente— que ...

LOS HOMBRES DE HOY: SU FALTA DE ENTREGA Y COMPROMISO

Hay una realidad que muchas mujeres comenzamos a ver con más claridad, especialmente después de la pandemia: algo ha cambiado profundamente en la manera en que muchos hombres se relacionan. Lo he vivido en carne propia, y hoy quiero reflexionar sobre ello. Antes de ser madre, antes del caos mundial que nos desubicó a todos, mis experiencias eran distintas. Salía con hombres que eran caballerosos, atentos, presentes. Me invitaban a salir, a comer, a conversar. Jamás me dijeron vamos 50/50. Nunca me pidieron fotos sugestivas, ni hubo exigencias sexuales. Había un respeto tácito. Había, al menos, un intento de cortejo.  Pero ahora, luego de cerrar definitivamente una relación intensa y dolorosa, decidí abrirme al mundo digital, no para encontrar el amor a ciegas, sino para entender e investigar, por mi misma: ¿qué está pasando con los vínculos?  ¿Qué se esconde detrás de tanto filtro y ego inflado?, ¿Qué se esconde detrás de una máscara? Y lo descubrí. Conocí a varios hombres...