Ir al contenido principal

UN AÑO MÁS QUE SE VA


Este año lo puedo definir como un año emotivo, lleno de sorpresas inesperadas, de esas que al voltear te causan  risas y sollozos, realmente increíble. Es increíble imaginar el camino recorrido en trescientos sesenta días y un poco más.
Como todos los inicios de año, escribo mis deseos, recorto imágenes atrayendo el lado positivo y lo que espero conseguir, asimismo he considerado a cinco amistades mías, que a mi parecer son radiantes y auténticos líderes, lo tengo en mi mural, y cada vez que los veo, reflejan ese lado positivo, que me encanta de las personas, esmeradas y emprendedoras. Este nuevo año que viene, me he tomado la molestia de bajar las fotos del facebook, de mis queridos amigos - sin que ellos se den cuenta- esta vez, han sido nuevos elegidos que también durante el dos mil quince, me han inspirado esa parte que me llena mi fuerza de seguir hacia adelante.
Por otra parte, este año sin bien es cierto no he salido a ningún destino, a cambio de eso, no he parado de descansar, los estudios y el trabajo pendiente, al menos tengo mucho que hacer y sentirme útil, y como dijo mi buen amigo Angel, agradecer a Dios, por las oportunidades y el momento indicado.
También conocí al amor, del cual no lo esperé, de pronto llegó, y mi soledad se tuvo que adaptar a un nuevo cambio de ciclo y temporada para poder repartirme y compartir mi amor con él, y mi espacio con ella. Y no es nada fácil, ¡amor mio!.
El año que se nos va, ha sido de aprendizaje y lecciones, de reflexión y oración. Siempre termino pidiéndole a Dios padre, sabiduría y paz en mi colmado corazón.
Este año, también perdí a dos amigos, del cual increíblemente partieron inesperadamente, y absurdamente, dejando huérfanos a sus pequeños. Cada vez que vienen a mi mente, pido por ellos, que estén en lo más cerca del Padre, y es que la muerte es un puente de vida eterna.
Hasta el día de hoy, veo gente imparable, trotamundos, amigos míos. que han acumulado millas de millas, clientes vip de los salones de los aeropuertos, no se cuantos países y lugares recónditos van conociendo, pero me agrada saber que existe gente viajera, imparable, que ahorran suficiente dinero, y salen dejando huellas a su paso. Me agrada esa gente, me encanta ver fotos de otros para también encontrar una esperanza que si se puede, con paciencia y propósito.
El año en que me hicieron tía, los hijos de mis primos. Casualmente sus bebes han nacido en el mes de Septiembre, cada quien con una semana de diferencia. Superaron a los primos los contemporáneos, los que nacieron con un mes de diferencia. Para que veas que en esta vida todo se supera, para bien.
He visto muchos matrimonios a través de fotos, o baby shower, o pedidas de mano. Un año de anécdotas personales en caso de los futuros esposos o padres, en mi caso solo resulta ser un llamado de alerta roja, "tengo que viajar" termino diciendo.
En lo personal me ha ido super bien, me ha tocado aprender de mis errores, y también asumir mis responsabilidades, por otra parte a tomar conciencia que todo esfuerzo y sacrificio no es en vano, por lo que me ha costado mucho lidiar con esto. No es fácil, pero tampoco es insuperable.
Este año he escrito lo que me ha pasado, pero también mis ideas que se me vienen a la mente. El nuevo año entrante, he decidido romper las barreras, y correr detrás de mis sueños, voy a desempolvar la maleta y mochila, porque pretendo viajar con o sin compañía, comprando una vez más recuerdos capturados a través de mi lente fotográfico.
He decidido que este dos mil dieciséis, será placentero y mejor que nunca, y nuevos escenarios por los cual aprender, y por los cual sonreír. Y en caso de los sollozos, recordando el por qué estas aquí, y seguir rompiendo las barreras. ¡Vamos por más!...

P.D; Regreso el 10 de Enero del 2016


Con cariño.

Jilka Blog.


 

Comentarios

Entradas populares de este blog

DONDE QUIERAS QUE ESTES

Querido Erick: Desde que tengo uso de razón, estás en mis recuerdos más vivos. Siempre fuiste un niño travieso, juguetón, creativo. Te inventabas tus propios juegos, jugabas a ser cura con tu biblia en mano, o bailabas sobre la cama con la energía y carisma de quien se sabe único. A veces te veía de lejos, calladamente, como si algo dentro de mí supiera que tú eras diferente, especial, sensible... más de lo que el mundo supo entender. Fuiste respondón, sí, pero también solidario: ayudabas a tu mamá Elva a calificar los exámenes, compartías tu risa, tus canciones, tus novelas mexicanas y tu amor por la música hindú. Tu alegría era particular, inimitable. Te veía crecer, cambiar, intentar encontrar un lugar en un mundo que muchas veces no tuvo la delicadeza para acogerte como merecías. Trabajaste, estudiaste, pero algo en el fondo parecía no llenarte del todo. Y aunque no lo supe entonces, hoy entiendo que dentro de ti había heridas que nadie alcanzó a ver, que quizás tú mismo no sabí...

LO QUE PASÓ

Aquella vez que me invitaste a almorzar, pocos días antes de mi cumpleaños, me pareció extraño, la invitación, y consigo el atrevimiento de tomar una foto nuestra y la publicaste en tus estados de WhatsApp. Recuerdo haber pensado: qué raro . ¿Qué intención tiene este  hombre que hace público algo que nunca ha definido en privado? Pasaron algunas semanas y un mensaje de voz llegó a mí desde un pariente cercano. Me contó una conversación que había tenido contigo, donde hablabas de planes conmigo, de un futuro posible. Aquello me resultó aún más desconcertante. Un hombre que quiere a una mujer no habla de ella como rumor; la mira de frente y se hace cargo. Eso, lejos de acercarme, me puso en alerta. Decidí observar. Tiempo después me escribiste por WhatsApp diciendo que teníamos planes, que viajaríamos, que conoceríamos algunos lugares juntos. Y nuevamente mi fino sentido, me decía: ¿Por qué tanta atención hacia mi? no voy a negar que la idea me ilusionó. Pensé —ingenuamente— que ...

LOS HOMBRES DE HOY: SU FALTA DE ENTREGA Y COMPROMISO

Hay una realidad que muchas mujeres comenzamos a ver con más claridad, especialmente después de la pandemia: algo ha cambiado profundamente en la manera en que muchos hombres se relacionan. Lo he vivido en carne propia, y hoy quiero reflexionar sobre ello. Antes de ser madre, antes del caos mundial que nos desubicó a todos, mis experiencias eran distintas. Salía con hombres que eran caballerosos, atentos, presentes. Me invitaban a salir, a comer, a conversar. Jamás me dijeron vamos 50/50. Nunca me pidieron fotos sugestivas, ni hubo exigencias sexuales. Había un respeto tácito. Había, al menos, un intento de cortejo.  Pero ahora, luego de cerrar definitivamente una relación intensa y dolorosa, decidí abrirme al mundo digital, no para encontrar el amor a ciegas, sino para entender e investigar, por mi misma: ¿qué está pasando con los vínculos?  ¿Qué se esconde detrás de tanto filtro y ego inflado?, ¿Qué se esconde detrás de una máscara? Y lo descubrí. Conocí a varios hombres...