Ir al contenido principal

BUSCO UN AMOR QUE ME AME CON AMOR


Busco al ser imaginario, ese ser que me propuse buscarlo y encontrarlo hace muchos años atrás. Tiene muchos nombres y no creo saberlo, veo muchas caras y ninguna conocida, desde siempre mi corazón se guarda para él, y sin conocerlo me hace muy feliz. Alguna vez pensé encontrarlo en caras conocidas, pero ha sido una falsa esperanza.
Aun sigo confundida sobre encontrar al verdadero amor, yo creí a ver encontrado al amor verdadero, cuando lo conocí hace cuatro años atrás, y los pocos meses que nos conocimos, sentí mariposas en todo mi ser, una calidez, y armonía absoluta, desde allí descubrí que el amor es eso, tiene que sentirse quieto y tranquilo, en paz. Desde ese instante no he vuelto a revivir un momento como ese. Y a pesar que del pasado ya no se vive, solo me queda la esperanza de volver a revivir aquellos momentos mágicos, la empatía.
Reconozco que mi soledad ha sido producto de las malas experiencias ajenas y hasta propias. No por eso dejo de creer en el verdadero amor. El amor que siempre he soñado y querido, al lado de un hombre solido, entusiasta, comprensivo, servicial, un excelente hijo, esposo y padre de familia. No podría pedir más, solo la empatía del amor, de esos buenos, que en los malos momentos se acompañan, y en los buenos suena sonoras carcajadas de amor. Me gusta bailar, y me encantaría disfrutar un exquisito baile arrullada en su hombro, me encanta viajar, y me encantaría que tomara mi mano y me acompañara adonde me lleve mis locuras. Disfruto de una buena lectura, y desearía que de la nada me sorprenda con un buen libro. Amo las cosas simples de la vida, amo la naturaleza, ver el atardecer, observar las formas de las nubes, ver el cielo estrellado, habla más que un poema. Detesto la soberbia y es uno los conflictos más grandes que he tenido. No soporto la soberbia, por ello tiendo a alejarme de la gente. No le hace bien a mi amor propio ni a nada parecido.
Solo busco un verdadero amor, ese hombre que ame con amor, respeto, salud, compresión, ternura, lealtad, amabilidad, locura, sonrisas, quietud, aventura, un amor pleno de esos que uno mismo puede decir: "me encantas, me siento muy bien a tu lado y a tu lado quiero permanecer el resto de mis días". Es mucho pedir, ¿acaso?.

Comentarios

Entradas populares de este blog

DONDE QUIERAS QUE ESTES

Querido Erick: Desde que tengo uso de razón, estás en mis recuerdos más vivos. Siempre fuiste un niño travieso, juguetón, creativo. Te inventabas tus propios juegos, jugabas a ser cura con tu biblia en mano, o bailabas sobre la cama con la energía y carisma de quien se sabe único. A veces te veía de lejos, calladamente, como si algo dentro de mí supiera que tú eras diferente, especial, sensible... más de lo que el mundo supo entender. Fuiste respondón, sí, pero también solidario: ayudabas a tu mamá Elva a calificar los exámenes, compartías tu risa, tus canciones, tus novelas mexicanas y tu amor por la música hindú. Tu alegría era particular, inimitable. Te veía crecer, cambiar, intentar encontrar un lugar en un mundo que muchas veces no tuvo la delicadeza para acogerte como merecías. Trabajaste, estudiaste, pero algo en el fondo parecía no llenarte del todo. Y aunque no lo supe entonces, hoy entiendo que dentro de ti había heridas que nadie alcanzó a ver, que quizás tú mismo no sabí...

LO QUE PASÓ

Aquella vez que me invitaste a almorzar, pocos días antes de mi cumpleaños, me pareció extraño, la invitación, y consigo el atrevimiento de tomar una foto nuestra y la publicaste en tus estados de WhatsApp. Recuerdo haber pensado: qué raro . ¿Qué intención tiene este  hombre que hace público algo que nunca ha definido en privado? Pasaron algunas semanas y un mensaje de voz llegó a mí desde un pariente cercano. Me contó una conversación que había tenido contigo, donde hablabas de planes conmigo, de un futuro posible. Aquello me resultó aún más desconcertante. Un hombre que quiere a una mujer no habla de ella como rumor; la mira de frente y se hace cargo. Eso, lejos de acercarme, me puso en alerta. Decidí observar. Tiempo después me escribiste por WhatsApp diciendo que teníamos planes, que viajaríamos, que conoceríamos algunos lugares juntos. Y nuevamente mi fino sentido, me decía: ¿Por qué tanta atención hacia mi? no voy a negar que la idea me ilusionó. Pensé —ingenuamente— que ...

LOS HOMBRES DE HOY: SU FALTA DE ENTREGA Y COMPROMISO

Hay una realidad que muchas mujeres comenzamos a ver con más claridad, especialmente después de la pandemia: algo ha cambiado profundamente en la manera en que muchos hombres se relacionan. Lo he vivido en carne propia, y hoy quiero reflexionar sobre ello. Antes de ser madre, antes del caos mundial que nos desubicó a todos, mis experiencias eran distintas. Salía con hombres que eran caballerosos, atentos, presentes. Me invitaban a salir, a comer, a conversar. Jamás me dijeron vamos 50/50. Nunca me pidieron fotos sugestivas, ni hubo exigencias sexuales. Había un respeto tácito. Había, al menos, un intento de cortejo.  Pero ahora, luego de cerrar definitivamente una relación intensa y dolorosa, decidí abrirme al mundo digital, no para encontrar el amor a ciegas, sino para entender e investigar, por mi misma: ¿qué está pasando con los vínculos?  ¿Qué se esconde detrás de tanto filtro y ego inflado?, ¿Qué se esconde detrás de una máscara? Y lo descubrí. Conocí a varios hombres...