Ir al contenido principal

ESTOY DE REGRESO

Después de mucho tiempo que estiro mis dedos por este medio. Tengo muchas cosas que contar a lo largo de todo este tiempo.

Entre buenas y malas, creo que este año, el sol brilla para mi lado. 

A través de la fe, convicción, y determinación hace que uno despegue y lo bueno llega por añadidura. Sin desviarte del camino, solo caminar a tu ritmo.

Creer en uno mismo, es la clave del éxito, ser constante y disciplinada. Mantener la confianza en uno mismo.

Obrar con amor y sobre todo las cosas ser honesta y sincera de corazón. Hablar siempre con la verdad, es lo que hace autentico a la persona. 

Desde hace años atrás le pedí a Dios que desvele la verdad ante mis ojos, y lo cual la verdad siempre sale a la luz en corto tiempo. 

¿Qué quiero decir con todo esto?, que en mi pasado he visto desfilar los errores, las caídas, los tropiezos y los falsas amores. Como también he visto el renacimiento, la resiliencia, las alegrías, la automotivación, las nuevas amistades, y las nuevas ofertas que te muestra la vida. 

Sí, soy resiliente, porque he salido del pozo, porque me he levantado ante tantas caídas, tantos dolores, penas y sollozos en silencio. Me he levantado y me he transformado. 

La vida sigue, y ¡todo se puede!...

Regresando, a las buenas cosas, ya pronto habrán noticias de esas que se transportan en un cohete. 


Con cariño.


Jilka

Comentarios

Entradas populares de este blog

DONDE QUIERAS QUE ESTES

Querido Erick: Desde que tengo uso de razón, estás en mis recuerdos más vivos. Siempre fuiste un niño travieso, juguetón, creativo. Te inventabas tus propios juegos, jugabas a ser cura con tu biblia en mano, o bailabas sobre la cama con la energía y carisma de quien se sabe único. A veces te veía de lejos, calladamente, como si algo dentro de mí supiera que tú eras diferente, especial, sensible... más de lo que el mundo supo entender. Fuiste respondón, sí, pero también solidario: ayudabas a tu mamá Elva a calificar los exámenes, compartías tu risa, tus canciones, tus novelas mexicanas y tu amor por la música hindú. Tu alegría era particular, inimitable. Te veía crecer, cambiar, intentar encontrar un lugar en un mundo que muchas veces no tuvo la delicadeza para acogerte como merecías. Trabajaste, estudiaste, pero algo en el fondo parecía no llenarte del todo. Y aunque no lo supe entonces, hoy entiendo que dentro de ti había heridas que nadie alcanzó a ver, que quizás tú mismo no sabí...

LO QUE PASÓ

Aquella vez que me invitaste a almorzar, pocos días antes de mi cumpleaños, me pareció extraño, la invitación, y consigo el atrevimiento de tomar una foto nuestra y la publicaste en tus estados de WhatsApp. Recuerdo haber pensado: qué raro . ¿Qué intención tiene este  hombre que hace público algo que nunca ha definido en privado? Pasaron algunas semanas y un mensaje de voz llegó a mí desde un pariente cercano. Me contó una conversación que había tenido contigo, donde hablabas de planes conmigo, de un futuro posible. Aquello me resultó aún más desconcertante. Un hombre que quiere a una mujer no habla de ella como rumor; la mira de frente y se hace cargo. Eso, lejos de acercarme, me puso en alerta. Decidí observar. Tiempo después me escribiste por WhatsApp diciendo que teníamos planes, que viajaríamos, que conoceríamos algunos lugares juntos. Y nuevamente mi fino sentido, me decía: ¿Por qué tanta atención hacia mi? no voy a negar que la idea me ilusionó. Pensé —ingenuamente— que ...

LOS HOMBRES DE HOY: SU FALTA DE ENTREGA Y COMPROMISO

Hay una realidad que muchas mujeres comenzamos a ver con más claridad, especialmente después de la pandemia: algo ha cambiado profundamente en la manera en que muchos hombres se relacionan. Lo he vivido en carne propia, y hoy quiero reflexionar sobre ello. Antes de ser madre, antes del caos mundial que nos desubicó a todos, mis experiencias eran distintas. Salía con hombres que eran caballerosos, atentos, presentes. Me invitaban a salir, a comer, a conversar. Jamás me dijeron vamos 50/50. Nunca me pidieron fotos sugestivas, ni hubo exigencias sexuales. Había un respeto tácito. Había, al menos, un intento de cortejo.  Pero ahora, luego de cerrar definitivamente una relación intensa y dolorosa, decidí abrirme al mundo digital, no para encontrar el amor a ciegas, sino para entender e investigar, por mi misma: ¿qué está pasando con los vínculos?  ¿Qué se esconde detrás de tanto filtro y ego inflado?, ¿Qué se esconde detrás de una máscara? Y lo descubrí. Conocí a varios hombres...