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Manifiesto la hija del fuego

Yo soy fuego.
No por ira, no por violencia,
sino porque mi alma arde en verdad, amor y propósito.

No nací para vivir apagada.
No vine a este mundo a ser pedazo, ni sombra de lo que soy.

Fui callada muchas veces,
pero mi fuego seguía latiendo en silencio.
Hasta que un día… ardí completa
y ya no supe cómo volver a encogerme.

Ya no me acomodo en lo que no me contiene.
Ya no me quedo donde no me celebran.
Ya no disimulo lo que sé ni minimizo lo que valgo.

He amado desde la herida y desde la esperanza,
pero hoy amo desde la elección.

No acepto migajas, ni medias verdades, ni almas a medias.
El que no pueda con mi intensidad,
que mire desde lejos.

Mi fuego no quema a quien vibra con luz.
Solo calcina a los que vienen con máscaras y miedo.

Yo soy madre.
Soy mujer.
Soy voz.
Soy cuerpo libre.
Soy alma despierta.
Y quien quiera caminar conmigo,
tendrá que hacerlo con los pies descalzos y el corazón abierto.

Porque ya no me apago.
Ya no me rompo para encajar.
Ya no me doblo para ser amada.

Yo brillo.
Y ese es mi destino.

Soy Jill.
Hija del fuego, de la verdad y de la libertad conquistada.
Y ahora...
vuelvo a mí.

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